viernes 3 de julio de 2009

Responsabilidad estética

Mirá, Valeria, me tenés repodrido. Si sabés que me gustás, ¿¡por qué no me hablás por teléfono, eh!? ¿¡Qué te creés!? ¿¡Querés que me quede toda la tarde al lado del teléfono!? El otro día, por ejemplo, el lunes, me moría de ganas de que me llamaras. ¡Y no me hablaste! ¡Entonces ya no fui ni a jugar con los chicos, ni al club, ni nada! ¡Y ni me hables! ¡Porque no sonó el teléfono ni con una llamada equivocada! ¿¡Qué te creés!? ¿¡Te creíste mucho!? Si sabés que estás muy bien, entonces tendrías que fijarte un poco, porque es como cuando alguien es muy fuerte: si no cuida cómo usa los músculos capaz que le da un empujón a alguien y no quiere hacerle nada, pero al otro lo tumba al piso. O da la mano para ser amable y al otro le deja los huesos como un trapo torcido. Es lo mismo, ¿entendés?, porque vos sos linda, entonces tenés que tener un poco de cuidado, porque sin querer podés, no te digo lastimar, porque no es igual igual, pero más o menos, ¿te das cuenta? Tal vez lo hacés sin querer, o no hacés nada, pero igual tendrías que prestar atención porque yo paso enfrente tuyo y a lo mejor a vos no te pasa nada; pero vos me pasás enfrente y me quedo todo así. Parezco la momia, ¿entendés? Poné un poco de tu parte, también. Por eso no es lo mismo. Ahora que te expliqué y lo entendiste, fijate. Yo no te voy a decir nada, pero hoy me gustaría que me llames, así que no esperes que te hable yo.
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Luis María Pescetti

martes 30 de junio de 2009

Virus paranoico e insensible

Entre distintas recomendaciones que de golpe aparecen insoportablemente por todos lados, una reza:


8.- ¿Cual es la forma como entra el virus al cuerpo?
Por contacto al darse la mano o besarse en la mejilla y por la nariz, boca y ojos.


Con lo que escasea el contacto corporal en estos días de tanto virtualismo, lo único que nos hacía falta es un virus que limite los abrazos, besos y apretones...
No hay derecho!

Alguien que suele pasar por este blog, me dijo hace un rato:
"Todo esto no es mas que una vulgar excusa para evitar que la gente se quiera".
Creo que tiene bastante razón...

domingo 28 de junio de 2009

Domingos


viernes 26 de junio de 2009

¿Quiere usted ser diputado?

Si usted quiere ser diputado, no hable a favor de las remolachas, del petróleo, del trigo, del impuesto a la renta; no hable de fidelidad a la Constitución, al país; no hable de defensa del obrero, del empleado y del niño. No; si usted quiere ser diputado, exclame por todas partes: ­Soy un ladrón, he robado (…), he robado todo lo que he podido, y siempre.

Enternecimiento

…La gente se enternece frente a tanta sinceridad. Y ahora le explicaré. Todos los sinvergüenzas que aspiran a chuparle la sangre al país y a venderlo a empresas extranjeras, tuvieron la mala costumbre de hablar a la gente de su honestidad. Ellos “eran honestos”. Ellos “aspiraban a desempeñar una administración honesta”. Hablaron tanto de honestidad que no había pulgada cuadrada en el suelo donde se quisiera escupir, que no se escupiera de paso a la honestidad. Embaldosaron y empedraron a la ciudad de honestidad. La palabra honestidad ha estado y está en la boca de cualquier atorrante que se para en el primer guardacantón y exclama que “el país necesita gente honesta”. No hay prontuariado con antecedentes de fiscal de mesa y de subsecretario de comité que no le hable de honradez. En definitiva, sobre el país se ha desatado tal catarata de honestidad, que ya no se encuentra un solo pillo auténtico. No hay malandrino que alardee de serlo. No hay ladrón que se enorgullezca de su profesión. Y la gente, el público, harto de macanas, no quiere saber nada de conferencias. Ahora, yo que conozco un poco a nuestro público y a los que aspiran a ser candidatos a diputados, les propondré el siguiente discurso. Creo que sería un éxito definitivo.

Discurso que tendría éxito

He aquí el texto del discurso.

“Señores:
Aspiro a ser diputado, porque aspiro a robar en grande y a acomodarme mejor.
Mi finalidad no es salvar al país de la ruina en que lo han hundido las anteriores administraciones de compinches sinvergüenzas; no, señores, no es ese mi elemental propósito, sino que, íntima y ardorosamente, deseo contribuir al trabajo de saqueo con que se vacían las arcas del Estado, aspiración noble que ustedes tienen que comprender es la más intensa y efectiva que guarda el corazón de todo hombre que se presenta a candidato a diputado.
Robar no es fácil, señores. Para robar se necesitan determinadas condiciones que creo no tienen mis rivales. Ante todo, se necesita ser un cínico perfecto, y yo lo soy, no lo duden, señores.
En segundo término, se necesita ser un traidor, y yo también lo soy, señores. Saber venderse oportunamente: no desvergonzadamente, sino evolutivamente (…) La posición del país no encuentra postor ni por un plato de lentejas en el actual momento histórico y trascendental. Y créanme, señores, yo seré un ladrón, pero antes de venderme por un plato de lentejas, créanlo… prefiero ser honrado. Abarquen la magnitud de mi sacrificio, y se darán cuenta de que soy un perfecto candidato a diputado.
Cierto es que quiero robar, pero ¿quién no quiere robar? Díganme ustedes quién es el desfachatado que en estos momentos de confusión no quiere robar. Si ese hombre honrado existe, yo me dejo crucificar.
Mis colegas también quieren robar, es cierto, pero no saben robar. Venderán al país por una bicoca, y eso es injusto. Yo venderé a mi patria, pero bien vendida. Ustedes saben que las arcas del Estado están enjutas, es decir, que no tienen un mal cobre para satisfacer la deuda externa; pues bien, yo remataré al país en cien mensualidades, de Ushuaia hasta el Chaco boliviano. Y no sólo traficaré al Estado, sino que me acomodaré con comerciantes, con falsificadores de alimentos, con concesionarios; adquiriré armas inofensivas para el Estado (…) Y si ustedes son capaces de enumerarme una sola materia en la cual yo no sea capaz de robar, renuncio ipso facto a mi candidatura (…)
(…) Verán ustedes que soy el único, entre todos estos hipócritas que quieren salvar al país, el absolutamente único que puede rematar hasta la última pulgada de tierra argentina… Incluso me propongo vender el Congreso e instalar un conventillo en el Palacio de Justicia. Porque si yo ando en libertad, es que no hay justicia, señores…”

Con este discurso, lo matan, o lo eligen presidente de la República.


Roberto Arlt en "Aguafuertes porteñas"

jueves 25 de junio de 2009

Plantemos un Pino en el Congreso!


Llamado a la solidaridad!!!

Joven porteño/a e indeciso/a que no sabés a quien votar: cumplí mi deseo y plantá un Pino en el Congreso!

Me quería matar cuando supe que no iba por Provincia sino por Capital y solo me quedaba elegir entre Néstor, De Narvaez y Margarita... por Dios!

Así que vos que podés (con uno me alcanza) votá a Pino Solanas por mi.
Dale, copate!


Muchas gracias!


Si mi pedido no te convence, acá tenes mas info.
Y si queres ponerle una dosis de humor, esto es imperdible, je!

miércoles 24 de junio de 2009

Bendito infierno


“Puedo quererte el domingo, pero no me creas mucho
no es que no tenga corazón, es que hace rato no lo escucho.
Puedo subirte a mi viaje, pero no te quedes mucho…
no es que no use el corazón, es que hace siglos no lo lustro…”

martes 23 de junio de 2009

Mi enfermedad

Cuando estoy enfermo algo cambia en mi. Y no precisa ser grave, hablemos de estos días normales en invierno de estado griposo y agotamiento corporal, algo pasa conmigo en el trato con las personas. Me hago el simpático y paciente con gente desconocida a la cual hubiera ignorado en un día "normal" y me vuelvo asquerosamente fastidioso con esas personas que si son de mi agrado "normalmente".
No me pregunten por qué lo hago, no tengo explicación. Porque ese, ese no soy yo.
Ese soy yo enfermo.

domingo 21 de junio de 2009

Soñemos

sábado 20 de junio de 2009

Breve historia de la revolución tecnológica


Creced y multiplicaos, dijimos, y las máquinas crecieron y se multiplicaron.


Nos habían prometido que trabajarían para nosotros.

Ahora nosotros trabajamos para ellas.

Multiplican el hambre las máquinas que inventamos para multiplicar la comida.

Nos matan las armas que inventamos para defendernos.

Nos paralizan los autos que inventamos para movernos.

Nos desencuentran las ciudades que inventamos para encontrarnos.

Los grandes medios, que inventamos para comunicarnos, no nos escuchan ni nos ven.

Somos máquinas de nuestras máquinas.

Ellas alegan inocencia.

Y tienen razón.



Eduardo Galeano en "Espejos".

jueves 18 de junio de 2009

Días femeninos, otra vuelta

Charlábamos con amigos y hermanos sobre mi post referido a los días femeninos, sobre el estado de ánimo que provocan y demases. Y como a varios les pasó al leerlo, a casi todos ellos también, la frase les remitía mucho mas a ese día mensual que al estado de ánimo que que yo quise reflejar en el post.
En esa onda, el mejor comentario lo hizo mi cuñada, la novia de mi hermano:


Cintia: - Ah, yo encontré una buena forma de combatir los días femeninos, jaja



Ella ganó nueve meses de "tranquilidad".
Yo, un nuevo sobrino!

martes 16 de junio de 2009

El pasado que se fue

Tengo una amiga psicóloga. Esta tarde, mientras esperaba en el consultorio a su última paciente del día ("una loca sin arreglo"), conversación por MSN mediante, y después de un par de trivialidades cotidianas, me salió con esto:

- Che, a vos te pasa que renegás de tu pasado?
Perdón, me puse filosófica existencialista.
- Hmmm...
Qué buena pregunta para compartir con un par de cervezas!
- Es verdad.
- A ver...
Si, a veces si, pero me rompe bastante mas las pelotas el presente, así que al pasado solo lo miro de reojo.
Por qué me lo preguntás?

- Porque yo estoy renegatoria de mi pasado.

La conversación siguió con temas que por una cuestión de amistad no voy a contar y que, obviamente, seguiremos cerveza de por medio. Como corresponde.

Pero el tema me quedó dando vueltas, haciendo ruido... Me preguntaba qué es lo que mas nos jode en la vida?
Las historias del pasado?
La cotidianeidad del indominable presente?,
O el imprevisible futuro?

En mi caso, el pasado siempre mete algún bocadillo, pero ni reniego mucho por él ni es lo que más me preocupa.
Con el presente, ultimamente suele estar todo mal, pero también tenemos unas reconciliaciones de novela!
Y el futuro NI, pero pienso que sería muy bueno empezar a interesarme u ocuparme un poco más por él.


domingo 14 de junio de 2009

Antojo desmemoriado

Si de pedir se trata...

Definitivamente, quisiera encontrar una Lucy Whitmore.


Y enamorarme...

...como si fuera la primera vez.



Y si cada día es distinto y hay que empezar de nuevo, mejor todavía!

viernes 12 de junio de 2009

Refrito piojoso


"Será la vida que siempre nos pega un poco,

nos encandila con lo que está por venir..."

...

jueves 11 de junio de 2009

Detallame que me gusta.

Ultimamente estoy en una etapa de reconocerme. Tal vez ya esté "medio crecidito" para estas cosas, pero en eso andaba cuando me di cuenta de algo.

Cuando me están contando una historia, por lo general me interesan mucho mas los detalles de la misma que los hechos en si. Aun a riesgo de quedar como un insoportable, muchas veces trato de apurar el final del cuento para empezar a preguntar por los detalles. Ojo, te escucho, te dejo terminar, todo bien, pero quiero ir a los detalles.

Es que ahi suele estar lo importante, en las particularidades de las cosas. Los hechos son mas o menos todos iguales y a veces ni dicen tanto. En cambio, lo que vale la pena siempre anda escondido en los pequeños detalles, y a mi me sigue interesando descubrirlos.

domingo 7 de junio de 2009

Capítulo 7

Si este rincón pretendió alguna vez la utopía de albergar los mejores pasajes de nuestra literatura, no puede darse el gusto de dejar este fragmento afuera.

A disfrutarlo con los ojos cerrados, y si es posible, buena compañía!

Simplemente, Julio Cortázar y su célebre Capítulo 7 de Rayuela:


"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."